Modernamente absolutistas : La verdad de lo relativo

Entrevista a Gabriel Catrén, Doctor en Física (UBA) y Doctor en Filosofía (Université de Paris VIII –Vincennes Saint-Denis). También fue directeur de programme del Collége International de Philosophie, actualmente dirige el proyecto ERC (European Research Council) Philosophy of Canonical Quantum Gravity y trabaja como investigador en filosofía y física en el Instituto SPHERE (Paris VII). Esta breve entrevista se realizó sobre el final del año 2017 a propósito de su libro Pleromática o las Mareaciones de Elsinor (Hekht, 2017).

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 ¿Por que sé llama Pleromática o las Mareaciones de Elsinor ?

El título hace referencia a cuatro hilos que se entrelazan en lo que será la trenza conductora del texto:

-un fraseo-homenaje mallarméano – Igitur o la Locura de Elbehnon –, el cual condensa los distintos motivos mallarmeanos que recorren el texto :

.el proyecto – heredado de nuestros ancestros – de « vencer el azar palabra por palabra »,

.el dilema Hamletiano (y el letargo melancólico – « afección postmoderna » por excelencia – de no ser más que un « alma latente » que no puede devenir) de realizar o no – sobre un fondo de naufragio – actos demenciales desprovistos de toda garantía (las ideas reguladoras de Verdad, de Belleza, de Bien : una locura ancestral) – motivo este que retoma Mallarmé en diversas ocasiones en Igitur, en el Coup de dés, en su texto Hamlet –,

.los motivos marítimos del naufragio y de la suspensión solarística en la turbulencia de la solución salina desplegados en el Coup de dés,

.y finalmente la tentativa de operar una intricación absolutamente moderna entre una filosofia fiel a la herencia hiper-racionalista de las Luces por un lado – la cual incluye tanto la ruptura ultra-copernicana operada por el motivo trascendental kantiano como la abolición spinozista de toda hiper-trascendencia susceptible de albergar a un Dios recóndito en su orniteológica majestad, “ese viejo y aberrante archi-plumaje, aniquilado, afortunadamente”– y un “verdadero culto modernoqua religación en la vida inmanental por el otro.

-el concepto gnóstico de pleroma, usualmente entendido como plenitud, sobre-abundancia, exceso inmanente, infinitud en acto. La noción de pleroma denota aquí el campo experiencial impersonal en el que estamos inmersos, sobreabundancia experiencial cuya infinitud está siendo constantemente renormalizada por el aparato trascendental del sujeto (los filtros, las válvulas, los diques, las compresas, los coladores) y destilada en dosis diferenciales por el trabajo especulativo de superación de los límites trascendentales de la experiencia. El concepto de pleroma denota la VIDA inmanental que encarnamos localemente, el absoluto fenoumenodélico en el que “vivimos, nos movemos y somos” (Fichte).

-la Stimmung o animicidad propia del fenoumenauta inmanental boyando en el alta mar de un escenario fantasmático, absolutamente desfondado y suspendido : la mareación.

-y por último el motivo hamletiano asociado al nombre de la ciudad danesa Elsinor y a cuyo olor a huevo podrido ya hicimos referencia.

  ¿Como se articula este texto con tu trabajo como físico?

A pesar de mi voluntad programática de evitar todo cruce directo entre mi trabajo en física y mi trabajo en filosofía – y con el objeto de sustraerme en la medida de lo posible a toda forma de « filosofía de la ciencia » (la cual siempre me pareció una suerte de medias tintas resignadas al triste destino de no ser ni chicha ni limonada) – mis trabajos en ambos campos se toquetean cuando no miro. 

En primer lugar, el diagnóstico que abre el texto – la constatación del desfondamiento generalizado propio de la modernidad, desfondamiento inductor del vómito y la mareación (el estar ya desde siempre embarcados como dijese Pascal) – depende del motivo copernicano-einsteniano ligado a la puesta en orbita de todo « background », de toda tierra supuestamente inmóbil, de toda « última instancia » sobre la cual construir, habitar y pensar. Como queda claro en el marco de la relatividad general einsteniana, dicha suspensión de los fundamentos, dicho hacerse a la mar – lejos de validar alguna forma de « relativismo » o de post-modernismo nihilista o desencantado – abre el camino hacia un nuevo absolutismo, un absolutismo post-fundacional, encantado y celebratorio, un absolutismo capaz de leer en el dictum rimbaudiano « Seremos absolutamente modernos » un subliminal y jovial « Seremos modernamente absolutistas ». 

En segundo lugar, uno de los conceptos estructurantes de Pleromática – y el concepto central de la posición filosófica que denomino fenoumenodelia inmanental – es el concepto-Frankenstein de fenóumeno, término diagonalizador de la dupla kantiana fenómeno-noúmeno que me permite resolver (o así lo creo yo) una serie de aporías de la filosofía trascendental, tanto en su versión kantiana (el caracter problématico de noción de « cosa en sí »), como en su versión husserliana (el problema de mantener la identificación entre ser y aparecer sin derivar en alguna forma de idealismo). Ahora bien, el concepto de fenóumeno no es más que una transcripción filosófica de un concepto matemático propuesto por el matemático francés Jean Leray en el campo de la geometría algebraica y desarrollado principalmente por la escuela de Alexander Grothendieck, a saber el concepto de haz (faisceau en francés y sheaf en inglés). Además de permitir sortear ciertos impasses de la filosofía trascendental sin perder la intuición central del trascendentalismo (el necesario perspectivismo trascendental de toda experiencia subjetiva), el concepto de haz – en su (por así decir) relativa simplicidad – ofrece una pista functorialmente novedosa para pensar la compatibilidad entre perspectivismo y absolutismo, para pasar – como dijeran D&G – de la relatividad de lo verdadero (del caracter ineludiblemente perspectivista de toda experiencia) a la verdad de lo relativo (a las operaciones de integración o montaje que compatibilizan múltiples experiencias empíricas en un objecto único – del cual son las perfilaciones – y múltiples objetos en un fenóumeno único – del cual son las fenomenalizaciones objetivas –). El concepto de haz permite pensar tanto la compatibilidad « functorial » entre experiencias indexadas por distintos puntos de vista trascendentales (experiencias asociadas a distintas posiciones en el espacio K de los tipos trascendentales), como la posibilidad de ahondar la profundidad del campo experiencial integrando dichas experiencias en dirección de (lo que Grothendieck llamase) la Visión.

Pleromática es una primera tentativa de explorar el arco irisado que va de la suspensión y la mareación propiamente modernas a la concertación fenoumenodélica de las miraciones y del consonar

***

Pleromática o las Mareaciones de Elsinor forma parte de la Colección Incandescencias de la editorial Hekht junto a Informe (Reynaldo Jiménez, 2014), La socialidad (Franco Ingrassia, 2014), Lo Sagrado (Laure, 2014), Ameba Maga (Juan Salzano, 2015), Nuca (Reynaldo Jiménez, 2015), Documentos de la Escuela Nocturna (Señoras del Arco Iris, 2015), Todas Cuerdas (Freschi, 2017), Analítica de la crueldad (Gonzalo Aguirre, 2017), Hipercolibrí (Juan Salzano, 2017) y ¡Santas Incubaciones! (Khatandar y Khabarnak, 2017).

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